jueves, 27 de agosto de 2015

Es corto. Y es paralelo.

Una vez oí ''polvo al polvo''. Supongo que era demasiado pequeña o me importaba más bien poco para pensar en ello. Polvo al polvo. Todo vuelve al sitio de donde salió. El rompecabezas se vuelve a unir como si nunca se hubiese descompuesto. El pecado se queda en tentación y Eva vuelve a la costilla de Adán.
Pero yo no vuelvo a ti.
Y tú eres pólvora.
Y yo soy gasolina.
Primer y último encuentro. Quemar la tierra hasta sus cimientos. Hacer el amor mientras ardemos. Y reducirnos hasta polvo. A contracorriente, llevados en cambio, por el viento.
¿La ironía?
Que vamos juntos pero no revueltos.
Que somos como dos putas rayas de coca. Siempre en paralelo.

miércoles, 10 de junio de 2015

Ahora y siempre

Dame tus manos heladas. Las calentaré entre las mías. No tengas miedo; nunca podría hacerte daño. Ya sé lo que dicen de 'nunca digas nunca' pero es en serio: moriría antes de herirte ese músculo que se encuentra encerrado en tu caja torácica. Me gusta llamarla la caja de las sorpresas, porque nunca sabes lo que te vas a encontrar. Esa frase me recuerda a esa película sobre aquel muchacho tan listo que todo el mundo lo creía tonto. Recuerdo que te enjugaste una lágrima mientras creías que no te miraba.
Pero créeme, no podía dejar de mirarte.
Me gustaba la forma en que tus pestañas se volvían espinas tras la lluvia. A veces parpadeabas demasiado rápido, como si quisieras borrar un mal recuerdo o como si pensases que así las cosas pasarían más deprisa. No tengas prisa, me hubiese gustado decirte, la vida sabe mejor si la saboreas.
Tenías ese gesto, sí, ese de la comisura izquierda de tu carnosa boca hacia arriba. Muchas lo veían seductor, picante.
Yo lo veía tierno, tu intento de contener una sonrisa ante cualquier cosa nimia de la vida, tu intento de parecer un tipo duro cuando quizá has sido la persona más emocional que he conocido nunca.
Otra vez, 'nunca digas nunca'. Otra vez, me arriesgo a decirlo.
No puedo decir que eras perfecto, porque tú y yo sabemos que no lo eras. Eras terco como una mula y orgulloso como un pavo real. Recuerdo nuestras peleas. Peleábamos por todo, y parecíamos estar gustosos de ello. Debo confesar que cada poro de mi maltrecho ser nunca dejó de amarte durante esos infernales minutos que me supieron a paraíso.
Ahí está otra vez, nuestro querido nunca.
Te propongo un nuevo mantra: Ahora y siempre. Debes utilizarlo con las cosas que te llenan, con las que te hacen feliz, con las que provocan que tu comisura izquierda se alce. Vive tu vida, ahora y siempre.
No, no llores por favor, Yo he cumplido la promesa que me hice a mí misma. Un artista no puede destruir la obra que ama sin antes destruise a sí mismo. Ya sé que son mis manos las que están helándose y ya sé que soy yo la que tendría que tener miedo. Pero no lo tengo porque sé que tu estás bien. Recuerda que te amo. Nunca podría hacerte daño.
Por eso es que prefiero morir antes que hacerlo.
Ahora y siempre.

viernes, 17 de abril de 2015

Los días de perros acabaron (o no)

Alguien me enseñó que la vida es bella,
Bella como lo es una rosa con espinas.
Que las alas de ángel también cortan
Y que eso de volar se quedó en un intento de suicidio
Ese alguien me mostró lo que era la mala vida
la oscuridad me hizo el amor
mientras me cegaba poco a poco
Y no veía, no veía nada.
El roce de la adrenalina rozaba mi vientre
corría por mis venas
cariño, la vida es pura heroína,
me decía ese alguien
Lo convertí en un mantra
chupitos de desamor mezclados con alcohol
la música a todo volumen para no oir mi llanto
bailando hasta el amanecer fingiendo ser un no muerto
Dinero a mis pies, oro en mis muñecas,
y el Demonio en mi cabeza.
Gracias a ese alguien que se encadenó a mi subconsciente
que me hizo creer que vivía
cuando mi lápida ya estaba escrita.

Aquí yacen solo los huesos de la insana locura,
el alma sigue de parranda.

sábado, 11 de abril de 2015

Quédate





Hace tiempo que me perdí.
Jugando al escondite conmigo misma.
Ayúdame a buscarme,
que me estoy hundiendo en la tristeza
no de estar casi muerta
sino de saber que estoy viva
y sin ti.
Ayúdame a encontrarte,
que te perdí cuando huía de mi.
Perdóname por todo lo que hice
como yo te perdone a ti
por lo que no hiciste
Llevo girando tantos años
en este absurdo baile
que mis faldas se convirtieron en niebla
y mi corazón ya no reconoce el equilibrio.
Siento no haberme dado cuenta
de que te asfixiaba
en mi intento de protegerte
cuando la única que necesitaba ser salvada
era yo.
Me enamoré de ti por la forma de moverte,
lo confieso.
Había algo que me hizo pensar

que no podría vivir sin ti.

viernes, 20 de febrero de 2015

Quisiste lo mejor de mi. Y te lo llevaste

Devuélveme mis versos,
aquellos que cogiste sin permiso,
que te llevaste a través de lágrimas y besos.
Devuélveme la canción,
para que no deje ese extraño vacío
que se convirtió en eco y ruido.
Pero no hay sonido,
que quite la pena 
a este corazón dolorido.
Devuélveme la sonrisa,
esa que solo brillaba para ti 
esa que ahora es nube escarchada
que adormece la bestia
de lo que un día fue alegría.
Devuélveme la voz,
y gritaré al mundo el daño que me hiciste
el demonio bello
en el que te convertiste.
Y por último, una cosa más,
aquella que te llevaste a escondidas,
la que nos hacía reír y llorar, 
de las que solíamos hablar
 con cierta melancolía
Devuélveme la poesía,
porque este burdo poema
no explica 
lo que sin ti es la vida.