Esta es la historia de la niña que reveló el secreto después de haber prometido guardarlo.
La misma que cogió unas tijeras y se cortó el pelo después de que le dijeran que estaba guapa con él largo.
La que llamaron pajarraca
y luego se subió a una azotea dispuesta a demostrar que realmente lo era.
La que cumplió dieciocho años aunque creía tener seis.
La que gritó que el amor era una enfermedad y por eso ingresó en el hospital.
Se puede morir de tristeza, dijo una vez. Nadie aún sabía que era una promesa.
Esta es la historia de la niña que a día de hoy se sigue llamando como tal aunque ya no lo sea.
La que odiaba a Blancanieves y a Aurora.
Necesito algo más que un beso, confesó.
La que se abre las cicatrices para que vuelvan a sangrar
Porque lleva demasiada carga encima
Esta es la historia de la niña que llora a escondidas
y luego se bebe sus lágrimas
Me alimento del dolor, comentó entre sollozos
A la que llamaron linda flor
y después se enterró viva en el jardín
La que no entendía de metáforas
pero sí de metadona
La que se colgó una mochila al hombro y dijo ''ahora vuelvo''
y a día de hoy aún se la sigue esperando
La echo de menos,
porque menos es más
y la suma es igual
a la niña
La que quiso ahogarse con la lluvia
Y quemarse con el sol
¿Dónde estás, niña? Te necesito
Esta es la historia de la niña que se arrancó el corazón
porque le latía demasiado
y lo guardó en la nevera junto a los helados
La que fue egoísta y nos hizo amarla aún sabiendo que se iría
Esta es la historia de la niña que nunca regresa,
porque simplemente era más lista
y comprendía,
que aquel no era su lugar.
Ni esta mi historia.
viernes, 9 de septiembre de 2016
lunes, 5 de septiembre de 2016
pequeña venganza vol I
Esto es un baile. Gira alrededor de todas las cuerdas que te mantienen sujeto.
Vengo a ser tu predicado.
Tú y yo nos complementamos bien,
de ese modo que va junto
con sábanas revueltas alrededor.
La piel como escudo
y tu arma
que ya me lo dijo Irene
es una sonrisa,
una sierra dispuesta a hacer daño.
Empieza a desgarrar.
Ya quedé atrapada en tus redes una vez.
Y sonreí mientras las destrozaba.
Te corté los hilos que te mantenían más cuerdo que vivo.
Porque lo que Irene no te advirtió
era que mis dientes son putas balas.
Ahora, suena otra canción.
Recuerda, estamos bailando
No llores porque te haya pisado.
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