Cuando nacemos lo único que deseamos es crecer para formarnos. Para completarnos y llegar a ser las personas que soñamos.
Es irónico porque cuando nacemos es cuando más completos estamos y a lo largo del camino lo único que hacemos es perder piezas.
Es por eso que en ocasiones, casi siempre, perdemos tanto de nosotros mismos que llega un momento en que no tenemos ni idea de quien somos. Y, sobretodo, en quien nos hemos convertido.
Esta es la historia de la niña que destrozó el puño en el espejo cuando se dio cuenta de todo esto.
Ya lo dijo alguien: solo se vive una vez, pero se mueren demasiadas.
Y en esas muertes, perdemos piezas. Las vamos dejando en lugares, en personas que alguna vez significaron demasiado para nosotros.
La niña se sentía tan infeliz al saber que estaba incompleta. Tan vacía. ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Cómo podía ser feliz después de haberse perdido tanto? Ya no se reconocía a ella misma.
Así que se quedó quieta. Durante tanto tiempo que se convirtió en una estatua. Y se murió aún más por dentro.
Aquel orden, aquella tranquilidad, aquel silencio. No estaba bien. Nada estaba bien.
Entonces, hizo lo único que sabía hacer: gritar.
Grita.
Grita.
Joder, grita.
Hasta que el aire se salga de tus pulmones y te des cuenta de que estás vivo. De que estás muriendo pero sigues vivo.
La niña entonces, más vacía que nunca, miró a su alrededor. Era decisión suya.
Montañas rusas
Por amor al arte
domingo, 30 de abril de 2017
miércoles, 22 de marzo de 2017
Espero no perder nunca mi inocencia
Querida yo del pasado:
Podría decirte un montón de cosas. Contarte un montón de historias, de las cuales eres protagonista. Algunas son tristes, otras tienen final feliz y otras tantas forman una película de terror.
Podría desvelarte los secretos y las aventuras que vivirás, como en algún punto de tu vida te sentirás perdida y sola en medio de oscuridad. Pero eso no importa ahora.
Porque si te contase lo que va a pasar, no aprenderías nada ni sabrías lo fuerte que eres. Así que solo te diré esto, pequeña: vas a salir de esta. Requerirá tiempo y fuerza, pero al final, vas a sonreír. Porque no eres solo una superviviente, eres una guerrera y puedes con todo lo que se interponga en tu camino.
Disfrútalo.
Podría decirte un montón de cosas. Contarte un montón de historias, de las cuales eres protagonista. Algunas son tristes, otras tienen final feliz y otras tantas forman una película de terror.
Podría desvelarte los secretos y las aventuras que vivirás, como en algún punto de tu vida te sentirás perdida y sola en medio de oscuridad. Pero eso no importa ahora.
Porque si te contase lo que va a pasar, no aprenderías nada ni sabrías lo fuerte que eres. Así que solo te diré esto, pequeña: vas a salir de esta. Requerirá tiempo y fuerza, pero al final, vas a sonreír. Porque no eres solo una superviviente, eres una guerrera y puedes con todo lo que se interponga en tu camino.
Disfrútalo.
martes, 17 de enero de 2017
Asesinato premeditado
Prometo que será corto. Mis caídas
emocionales son algo que no sé cómo curar. Llevamos diecisiete días
de 2017 y todos ellos he estado bien, siendo optimista conmigo misma
y mis decisiones. Incluso esta mañana me desperté de buen humor.
Pero poco he tardado en volver a recordar lo peor de mí. Mi parte
más oscura ha llegado festejando y ahora me siento insegura sobre
tantas cosas. Vuelvo a ahogarme y no sé cómo salir. Regresan los
complejos, los malestares, los arrepentimientos. Y sobretodo, las
preguntas. ¿Lo estoy haciendo bien? ¿Es esto lo que realmente
deseo? ¿O puede que mañana me levante y quiera otra cosa?
Poetizan sobre el estar perdido y el
caos. Os diré algo: no es bueno, no es bonito no saber quién eres,
a qué te quieres dedicar el resto de tu vida, no saber si cumplirás
tus sueños alguna vez.
Estas caídas suelen ser breves, pero
siempre están ahí, vigilando. Así que lo he transformado en un
juego: las ignoro, pongo mala cara al resto del mundo y cuando me
encierro en mi habitación, lloro. Y lo suelto todo. Y me odio por
hacerme daño.
Pero he decidido que este año ante
todo, voy a ser positiva y voy a pelear. Así que ahora cuando suba
esto, me lavaré la cara, me miraré al espejo y diré: todo va a
salir bien. Depende de ti salvarte.
viernes, 11 de noviembre de 2016
pequeña venganza vol II
Que mira, que he decidido que no quiero ser salvada.
Tirarme desde un sexto piso no me parece gran cosa.
Además tú ya sabes, los pájaros vuelan.
Que sí, que te quiero. Pero por mucho que digan
Amor no es dolor.
Con este puto frío, dime tú quien no necesita un abrazo.
Me he vuelto a contradecir.
Que sepas que no te odio. No, no llores.
Que tú bien sabes, que la que ha sido océano
soy yo.
Vete a la mierda. Y vuelve siempre.
Prometo alguna vez irme contigo.
Me he vuelto a contraoír.
Pues eso, que me dejé a mi el día que te amé a ti.
Ahora tengo que ir a recogerme.
Que no vengas, que te vayas.
No me abandones nunca.
Otra vez. Me he vuelto a contrasentir.
Déjame. Te quiero.
Sola y encerrada.
Tira la llave al agua.
Quiero vivir en una jaula.
Contigo pero sin pausa.
Por una vez, me río yo de ti.
Otra vez, me he vuelto a mentir.
Tirarme desde un sexto piso no me parece gran cosa.
Además tú ya sabes, los pájaros vuelan.
Que sí, que te quiero. Pero por mucho que digan
Amor no es dolor.
Con este puto frío, dime tú quien no necesita un abrazo.
Me he vuelto a contradecir.
Que sepas que no te odio. No, no llores.
Que tú bien sabes, que la que ha sido océano
soy yo.
Vete a la mierda. Y vuelve siempre.
Prometo alguna vez irme contigo.
Me he vuelto a contraoír.
Pues eso, que me dejé a mi el día que te amé a ti.
Ahora tengo que ir a recogerme.
Que no vengas, que te vayas.
No me abandones nunca.
Otra vez. Me he vuelto a contrasentir.
Déjame. Te quiero.
Sola y encerrada.
Tira la llave al agua.
Quiero vivir en una jaula.
Contigo pero sin pausa.
Por una vez, me río yo de ti.
Otra vez, me he vuelto a mentir.
viernes, 9 de septiembre de 2016
La niña
Esta es la historia de la niña que reveló el secreto después de haber prometido guardarlo.
La misma que cogió unas tijeras y se cortó el pelo después de que le dijeran que estaba guapa con él largo.
La que llamaron pajarraca
y luego se subió a una azotea dispuesta a demostrar que realmente lo era.
La que cumplió dieciocho años aunque creía tener seis.
La que gritó que el amor era una enfermedad y por eso ingresó en el hospital.
Se puede morir de tristeza, dijo una vez. Nadie aún sabía que era una promesa.
Esta es la historia de la niña que a día de hoy se sigue llamando como tal aunque ya no lo sea.
La que odiaba a Blancanieves y a Aurora.
Necesito algo más que un beso, confesó.
La que se abre las cicatrices para que vuelvan a sangrar
Porque lleva demasiada carga encima
Esta es la historia de la niña que llora a escondidas
y luego se bebe sus lágrimas
Me alimento del dolor, comentó entre sollozos
A la que llamaron linda flor
y después se enterró viva en el jardín
La que no entendía de metáforas
pero sí de metadona
La que se colgó una mochila al hombro y dijo ''ahora vuelvo''
y a día de hoy aún se la sigue esperando
La echo de menos,
porque menos es más
y la suma es igual
a la niña
La que quiso ahogarse con la lluvia
Y quemarse con el sol
¿Dónde estás, niña? Te necesito
Esta es la historia de la niña que se arrancó el corazón
porque le latía demasiado
y lo guardó en la nevera junto a los helados
La que fue egoísta y nos hizo amarla aún sabiendo que se iría
Esta es la historia de la niña que nunca regresa,
porque simplemente era más lista
y comprendía,
que aquel no era su lugar.
Ni esta mi historia.
La misma que cogió unas tijeras y se cortó el pelo después de que le dijeran que estaba guapa con él largo.
La que llamaron pajarraca
y luego se subió a una azotea dispuesta a demostrar que realmente lo era.
La que cumplió dieciocho años aunque creía tener seis.
La que gritó que el amor era una enfermedad y por eso ingresó en el hospital.
Se puede morir de tristeza, dijo una vez. Nadie aún sabía que era una promesa.
Esta es la historia de la niña que a día de hoy se sigue llamando como tal aunque ya no lo sea.
La que odiaba a Blancanieves y a Aurora.
Necesito algo más que un beso, confesó.
La que se abre las cicatrices para que vuelvan a sangrar
Porque lleva demasiada carga encima
Esta es la historia de la niña que llora a escondidas
y luego se bebe sus lágrimas
Me alimento del dolor, comentó entre sollozos
A la que llamaron linda flor
y después se enterró viva en el jardín
La que no entendía de metáforas
pero sí de metadona
La que se colgó una mochila al hombro y dijo ''ahora vuelvo''
y a día de hoy aún se la sigue esperando
La echo de menos,
porque menos es más
y la suma es igual
a la niña
La que quiso ahogarse con la lluvia
Y quemarse con el sol
¿Dónde estás, niña? Te necesito
Esta es la historia de la niña que se arrancó el corazón
porque le latía demasiado
y lo guardó en la nevera junto a los helados
La que fue egoísta y nos hizo amarla aún sabiendo que se iría
Esta es la historia de la niña que nunca regresa,
porque simplemente era más lista
y comprendía,
que aquel no era su lugar.
Ni esta mi historia.
lunes, 5 de septiembre de 2016
pequeña venganza vol I
Esto es un baile. Gira alrededor de todas las cuerdas que te mantienen sujeto.
Vengo a ser tu predicado.
Tú y yo nos complementamos bien,
de ese modo que va junto
con sábanas revueltas alrededor.
La piel como escudo
y tu arma
que ya me lo dijo Irene
es una sonrisa,
una sierra dispuesta a hacer daño.
Empieza a desgarrar.
Ya quedé atrapada en tus redes una vez.
Y sonreí mientras las destrozaba.
Te corté los hilos que te mantenían más cuerdo que vivo.
Porque lo que Irene no te advirtió
era que mis dientes son putas balas.
Ahora, suena otra canción.
Recuerda, estamos bailando
No llores porque te haya pisado.
miércoles, 31 de agosto de 2016
Pásame la gasolina. Es un viaje solo de ida
Me creíste un ángel cuando gritaste como loco lo de volar
Nos saldrán alas, prometiste.
Soy la realidad hecha disparate,
de algún suicida poseedor de varias balas.
La que tiró la piedra y se cortó la mano
La mano que mecía tu cuna de placer
Soy el juguete roto de la niña que nunca tuvo infancia.
El velo que tapa los ojos a aquel que no quiere saber.
Soy el cuchillo que destripa a sabiendas de que está matando
Y se está dejando matar
Soy la protagonista de todas las nanas que te cantaron cuando eras pequeñx
Soy el monstruo de tus pesadillas
La que dijo: las hadas no existen
solo para ver como cientos de ellas caían
Soy polvo. Del que echas en un baño, del que se cuela entre tus muebles
y esnifas en tu nariz justo antes de morir de sobredosis.
Soy pólvora.
Y te prometo
que si me enciendes,
saldremos volando.
Nos saldrán alas, prometiste.
Mentiras
Soy la realidad hecha disparate,
de algún suicida poseedor de varias balas.
La que tiró la piedra y se cortó la mano
La mano que mecía tu cuna de placer
Soy el juguete roto de la niña que nunca tuvo infancia.
El velo que tapa los ojos a aquel que no quiere saber.
Soy el cuchillo que destripa a sabiendas de que está matando
Y se está dejando matar
Soy la protagonista de todas las nanas que te cantaron cuando eras pequeñx
Soy el monstruo de tus pesadillas
La que dijo: las hadas no existen
solo para ver como cientos de ellas caían
Soy polvo. Del que echas en un baño, del que se cuela entre tus muebles
y esnifas en tu nariz justo antes de morir de sobredosis.
Soy pólvora.
Y te prometo
que si me enciendes,
saldremos volando.
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